10 #verdades sobre la #fiebre en #niños. Dr Robert Madelsohn

¿Se preocupa Ud. cuando su chico tiene fiebre y en esta instancia, se precipita al teléfono para que lo sepa enseguida el doctor? Muchos padres lo hacen, porque los profesionales médicos.

No es sorprendente, considerando esta descarriada preocupación de los médicos por la fiebre, que la vasta mayoría dé los padres interrogados en estudios le temen mucho y que su suma de preocupación aumenta con cada grado de temperatura registrada en el termómetro. Pocas veces se justifica tal preocupación. Se evitará Ud. mucha angustia y su chico una cantidad de análisis. radiologías y medicaciones potencialmente peligrosas e innecesarias. Para eso sólo debe tener en mente algunos datos básicos sobre la fiebre. Estas son verdades que todo médico debiera conocer, que muchos parecen descartar y que, en general, no le comunican a Ud.
VERDAD No. 1  Una temperatura de 36.8 grados no es una temperatura normal para todos.
Esto es algo que nos han dicho desde siempre, pero simplemente no es así. El estandar de 36.8 grados para la temperatura corporal es meramente un promedio estadístico, y lo normal para la mayoría puede ser un poco más o menos. Esto es especialmente valedero en el niño. Su temperatura normal medida en estudios cuidadosamente controlados, iba de un mínimo de 35.8    grados a un máximo de 37.6 grados. Muy pocos de estos niños que gozaban de buena salud registraban precisamente 36.8    grados.
También puede fluctuar significativamente la temperatura de un niño durante el espacio deí día. Podemos anticipar que sea de 1/3 de grado mayor al anochecer que en el amanecer. De manera que una lectura elevada tomada a la hora de la cena puede ser una lectura perfectamente normal que ocurre a esa hora casi cada día.
VERDAD No. 2 : La temperatura de su niño puede subir por una porción de razones que no significan enfermedad.
La temperatura de un niño puede subir mientras digiere una comida pesada. Esto, en adolescentes púberas puede acrecentarse debido a la ovulación. A veces es un efecto secundario de la medicación recetada por su médico — antihistaminas y otras.
VERDAD No. 3 : Las fiebres que deben preocuparle generalmente tienen una causa obvia.

La mayor parte de las fiebres que indican una alteración grave resultan de un evenenamiento, o exposición a substancias tóxicas en el medio ambiente, y a causas que llevan a un golpe de calor. Probablemente habrá Ud. visto esto último personalmente o en la T.V. — un soldado sufriendo un colapso durante un desfile, o un corredor de maratón cayéndose en el camino, debido a un esfuerzo excesivo bajo el sol caliente. Temperaturas de 41 1/2 grados o más, resultantes de estas causas, pueden producir perjuicios corporales, como llega a suceder cuando alguien se sobrecalienta por pasar demasiado tiempo en un Sauna o Jacuzzi.
Sí sospecha que su niño ha tragado una substancia venenosa, llame inmediatamente a la Asistencia Pública. Si no puede hacerlo, no espere para ver si existen reacciones adversas. Llévelo enseguida a la sala de terapia intensiva de un hospital y si es posible, tráigase el envase del veneno. Esto ayudará a determinar el antídoto apropiado. La mayor parte de las veces la substancia tragada será relativamente inocua, pero se alegrará de haber solicitado ayuda rápidamente cuando la substancia era peligrosa.
También es esencial un tratamiento inmediato si el chico tiene un colapso y pierde el conocimiento — aunque sea brevemente — después de una actividad extrema bajo el sol caliente o por una fuerte exposición en e! Sauna o Jacuzzí. No sólo llame al doctor. Llévelo enseguida a terapia intensiva. Estas influencias externas son potencialmente peligrosas porque pueden colmar las defensas corporales que usualmente impiden que las temperaturas suban a niveles peligrosos.
Los aumentos de temperatura causados por eventos de este tipo son, por supuesto, muy raros. Pueden ser Identificados por su conocimiento de las circunstancias y por los síntomas asociados tales como pérdida de conciencia que no dejan dudas sobre el problema grave que afecta al niño.
VERDAD No. 4 : Las lecturas de temperaturas vanan dependiendo de cómo se tomen.
Las temperaturas rectales en niños de mayor edad son, por lo general, de 1/3 de grado más que las tomadas por boca y axilas. Sin embargo, en el bebé es usual que la temperatura rectal vane sólo ligeramente entre las temperaturas orales y axilares. En consecuencia, una lectura axilar es bien adecuada para determinar la temperatura de un niño pequeño, siendo innecesario el uso del termómetro rectal.’Además, evitará produciruna perforación en el recto — accidente raro pero que puede ocurrir al insertar el termómetro rectal. Menciono este riesgo sólo porque las perforaciones rectales pueden ser fatales en la mitad de los casos. Por eso aconsejo a los padres de no practicarlas. ¿Ya que no hay necesidad de hacerlo, para qué correr el riesgo de perjudicar al niño?
Finalmente, no asuma que puede determinar el grado de fiebre colocando su mano sobre el pecho o frente del niño. Se ha demostrado que expertos profesionales de la salud tampoco pueden determinarlo con algún grado de seguridad, y tampoco los padres.
VERDAD No. 5 ; Al aconsejar en contra del tratamiento de la fiebre en sí, hago una excepción en casos de recién nacidos.
El recién nacido puede sufrir por infecciones relacionadas con la intervención obstétrica, por condiciones prenatales o hereditarias o hechos ocurridos poco después del parto. El bebé puede desarrollar abscesos en el cuero cabelludo como resultado de inspecciones fetales antes del parto o por pulmonía aspirada por el fluido amniótico forzado a penetrar en los pulmones debido a la sobrémedicación de la madre durante los dolores del parto. Puede sufrir una infección debido a una circuncisión practicada por el obstetra antes de dejar el hospital. Finalmente, puede desarrollar infecciones resultantes de la legión de gérmenes que abundan en el hospital {¡una de las razones por la cual todos mis nietos nacieron en casal). La prudencia exige que lleve su recién nacido al médico si tiene una fiebre persistente a cualquier nivel durante los primeros meses de vida!
VERDAD No. 6 : Si su bebé está afiebrado podrá ser por llevar exceso de ropa.
Los padres, en especial si son primerizos, a menudo se preocupan por mantener al bebé con calor. Lo envuelven con capa tras capa de ropa y frazadas, olvidando que el niño no puede sacársela si el calor se vuelve opresivo. Esto puede resultar en una temperatura elevada. S¡ el bebé ya tiene temperatura, quizá acompañada por escalofríos y Ud. reacciona envolviéndolo fuertemente con mantas pesadas, el resultado será un mayor aumento de temperatura. Una regla simple para seguir, y que sugiero a mis pacientes, es vestir al bebé con las mismas ropas con las cuales uno está cómodo.
VERDAD No. 7 : La mayor parte de las fiebres son causadas por infecciones virósicas y bacterianas que las propias defensas del cuerpo superarán sin ayuda médica.
Ei resfrío común y la gripe son las fuentes más comunes de temperaturas corporales en niños de toda edad. Pueden generar fiebres que Ifegan a subir hasta 40.5 grados, pero aún en tal caso no constituyen una causa legítima de alarma. El riesgo potencial es la deshidrataclón, que puede resultar de condiciones acompañantes tales como una transpiración excesiva, rápida respiración, tos, nariz chorreante, vómitos y diarrea. Puede ayudar a evitar la deshidratación asegurándose que el chico reciba suficiente fluido. Una buena regla a seguir es tratando que el paciente beba unos 200 gr. de líquido cada hora, en especial fluidos nutritivos. Sin embargo, esto es mucho h’quido y no importa de qué tipo sea, de manera que hágale beber jugo de fruta, agua, té o lo que esté dispuesto a tomar.
En la mayor parte de los casos podrá Identificar una fiebre como producto de una infección virósica o bacteriana, porque los si’ntomas que acompañan son típicos de estas molestias una tos ligera, una nariz tapada o chorreante, ojos acuosos, etc.
— No hay necesidad de llamar al doctor o de dar alguna forma de medicación si no existen otros síntomas, porque no hay nada que pueda recetar el médico o Ud. que cure una infección viró-sica o bacteriana con tanta eficacia como podrán hacerlo las propias defensas del cuerpo. Las medicaciones dadas para aliviar una incomodidad pueden interferir con los esfuerzos homeostá-tícos del cuerpo por razones que exploraré más ampliamente en otro capítulo. Los antibióticos pueden acortar e! curso de una infección bacteriana, pero los riesgos son mayores que los beneficios.
VERDAD No. 8 : No existe una relación uniforme entre la elevación de la temperatura de un niño y ¡a gravedad de la molestia.

Existe un concepto erróneo común considerando que la elevación de temperatura indica la gravedad de una enfermedad, pero no hay consenso entre los padres y aún entre médicos sobre qué es elevado. Entre mis pacientes he encontrado una notable fluctuación de creencias en esta materia y también al respecto de cuál debe ser el nivel de fiebre antgs de que sea demasiado alta. La Investigación ha demostrado que más de la mitad de los padres consideran que una fiebre es elevada a niveles entre 37.5 y 39 grados, y casi todos consideran que es alta si alcanza los 39.5 grados. También presumen estos padres que la elevación de la fiebre indica el grado de enfermedad del niño.
Esto enfáticamente, no es el caso. Conocer el nivel preciso de la fiebre de un niño no le dirá cosa alguna sobre el alcance de su enfermedad, si la fiebre es producida poruña infección viró-sica o bacteriana. Una vez que haya determinado que la fiebre del niño es causada por una infección, es inútil afanarse a su alrededor, tomarle la fiebre cada hora o determinar su elevación. Nada ganará midiendo su elevación y si lo hace, probablemente magnificará sus temores y perturbará al niño.
Algunas enfermedades comunes y no amenazantes como la rubéola producen temperatura extremadamente elevada en algunos chicos, mientras que otras enfermedades más graves pueden no producir nmguna. A menos que la fiebre de su hijo se acompañe con síntomas adicionales, como vómitos o dificultades respiratorias, no hay motivo de preocupación aunque llegue a 40.5 grados.
Más importante que determmar st la frebre resulta de una infección benigna como puede ser el resfrío común, o más grave como una meningitis, es el aspecto, conducta y actitud general del chico. Estos son todos los factores que puede juzgar más acertadamente y con mayor destreza que su médico, porque Ud. es la máxima autoridad en todo lo que atañe ai aspecto y conducta de su hijo. Si se ve agitado o confundido, o despliega otra conducta anormal, puede justificarse una llamada af doctor si los síntomas persisten por uno o dos días. Pero si se ve activo y jugando y comportándose con normalidad, no necesita Ud. temer que su molestia sea preocupante.
De vez en cuando, leo un artículo en una de las publicaciones pediátricas sobre la fobia de fiebre. Es un término utilizado por los médicos para describir el temor irracional que los padres sienten por la fiebre. Esto es típico de la actitud de culpara la víctima que prevalece en mi profesión. Los médicos no cometen errores; cuando ocurren, la culpa es siempre del paciente. En lo que a mí respecta. !a fobia de fiebre es una enfermedad de los pediatras, no de los padres y hasta el punto que los padres sean victimizados por esta fobia, la culpa es de los médicos.
VERDAD No. 9 : Las fiebres no tratadas causadas por infecciones virósicas o bacterianas no suben inexorablemente y no excederán los 40.5 grados

El médico puede hacerle un mal servicio a Ud. y a su hijo cada vez que receta fármacos para reducir la fiebre. El efecto de este consejo es para validar el temor común que sienten muchos padres de que siga subiendo la temperatura del niño a menos que se tomen medidas para reducirla. Lo que no les dicen es que la reducción artificial de la fiebre no hará nada para mejorar al páctente, o que nuestros organismos tienen un mecanismo construido, no plenamente explicado, que prevendrá que una temperatura inducida por infección alcance los 41 grados.
Sólo en casos de paro cardíaco, envenenamiento u otras fiebres causadas externamente su mecanismo corporal es sobrepasado y anulado momentáneamente. Y es en estos casos que las temperaturas alcanzan los 41 grados o más. Los médicos lo saben, pero en su mayor parte se comportan como si no lo supieran. Considero que están motivados por el simple deseo de hacerle creer a Ud., el padre, que han hecho algo para ayudar al niño. Sumado a esto, están exhibiendo su compulsión para intervenir siempre que se les ofrezca la oportunidad y por su renuencia por admitir que existen enfermedades que no pueden tratar efectivamente.
¿Descartando las enfermedades terminales, alguna vez le dijo un médico a su paciente: Nada puedo hacer?
VERDAD No, 10 : Las medidas para bajar la temperatura, tales como dar drogas o espongina, son peor que innecesarias; son contraproducentes.
Si su niño contrae una infección, la fiebre que la acompaña es una bendición, no una maldición. La temperatura sube debido a la liberación espontánea de pirógenos. Es un mecanismo natural de defensa que emplea nuestro organismo para luchar contra la enfermedad. La presencia de fiebre nos dice que los mecanismos reparadores del cuerpo funcionan a pleno.
El proceso funciona asi’: cuando se desarrolla la infección, el organismo de! niño responde produciendo glóbulos blancos llamados leucocitos. Estos destruyen las bacterias y virus y remueven del cuerpo los tejidos deteriorados y los materiales irritantes. Asimismo se intensifica la acción de los glóbulos blancos y se mueven con mayor rapidez hacia el lugar infectado. Esta parte del proceso, llamada leucotaxis, es estimulada por la liberación de los pirógenos que elevan la temperatura corporal. De allf la fiebre. Una temperatura corporal en alza indica que el proceso curativo está apurando. Eso es motivo de alegn’a, y no de temor.

Las fiebres elevadas no causan convulsiones. Estas resultan cuando la temperatura sube a una tasa rápida.

 

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