La #Palta, una deliciosa #superfruta (por Andreas Moritz)

El aguacate es una fruta muy densa, con muchos nutrientes. Es especialmente rica en vitamina A. Contiene también grandes cantidades de vitaminas del grupo B, especialmente niacina y ácido fólico, además de calcio, hierro, nueve aminoácidos esenciales y muchísimo potasio.

Está demostrado que el aguacate es bueno para la circulación, que reduce el colesterol y que dilata los vasos sanguíneos. Es cierto que los aguacates tienen mucha grasa, por lo que se han ganado el sobrenombre de “pera de mantequilla”, pero es una grasa primaria, el ácido oleico monoinsaturado (que también aparece concentrado en el aceite de oliva), un antioxidante que bloquea el colesterol de baja densidad (LDL). En un estudio realizado en 1996 por investigadores del Instituto Mexicano del seguro Social se analizaron los efectos benéficos que supone para la salud su consumo diario. Durante una semana, las 45 personas que comieron aguacates todos los días experimentaron una reducción media del colesterol total en sangre del 17%. Además, la composición proporcional de su colesterol cambió a mejor: el LDL (lipoproteína de baja densidad) y los triglicéridos disminuyeron significativamente, mientras que los niveles de HDL (lipoproteína de alta densidad) aumentaron.

Los aguacates también son ricos en betasitosterol, del que se ha demostrado en 16 estudios realizados con humanos que reduce el colesterol. El betasitosterol es un fármaco muy recetado contra el colesterol, pues inhibe su absorción, pero tiene graves efectos secundarios. Los aguacates contienen cuatro veces más betasitosterol que la naranja, desde siempre considerada la fruta más rica en betasitosterol.

También se ha descubierto que el aguacate tiene tres veces más glutationa que cualquier otra fruta. La glutationa es un poderosos antioxidante que bloquea treinta sustancias carcinógenas diferentes y la proliferación del virus del sida en experimentos de laboratorio. Los estudios realizados revelan una gran relación entre la ingesta de mayores cantidades de glutationa (contenida en los alimentos) y un menor riesgo de sufrir cáncer de boca y faringe.

El autor de este libro ha comido aguacate en ensalada diaria del mediodía (no conviene comerlo por la noche) durante más de 20 años y le parece uno de los alimentos más nutritivos que existen.

El cabello puede adquirir mucho brillo si se frota sobre él un aguacate durante cinco minutos y se aclara después. En Sudáfrica preparan una mascarilla de aguacates aplastados, miel y zumo de limón para aplicar en la cara como tratamiento nutritivo destinado a contrarrestar los efectos deshidratantes del sol.